Posibles reacciones químicas en cualquier momento
De algo no cabe duda: Es prácticamente imposible predecir la composición de los efluentes que llegan a las plantas de tratamiento de aguas residuales. Un accidente o una descarga no autorizada puede provocar vertidos contaminantes, compuestos inflamables o reacciones químicas en cualquier momento, y la liberación de gases resultante, debe clasificarse como atmósfera peligrosa. Si al sistema de alcantarillado llegan líquidos altamente inflamables como, por ejemplo, gasolina, acabarán saliendo a flote por su menor densidad. Como todos los materiales volátiles, se evaporan rápidamente; dependiendo de su concentración, pueden crear una mezcla peligrosa e incluso explosiva. Dado que los vapores que se generan suelen ser más pesados que el aire, es inevitable que se acumulen en la parte más baja de la red de alcantarillado. Por tanto, la red de alcantarillado y sus estructuras, como por ejemplo, los depósitos cerrados de almacenamiento de aguas residuales, los canales de acumulación, las bombas o las estructuras de acueducto sifón, se clasifican como zonas 1 o 2 dependiendo de su diseño.